Muchas veces no se porqué hago las cosas. No quiero buscar una explicación a cada movimiento mio. Tengo ansiedad desde hace muchos años y a veces paso temporadas buenas, donde creo que soy yo quien la controla, y otras épocas fatales, es entonces cuando se que me domina. Los médicos me dicen que me pasa porque quiero tenerlo todo controlado y que tengo que entender que muchas cosas suceden fuera de nuestro control.
Mi vida siempre se ha visto alterada por este trastorno y no es una excusa. Pero ha llegado el día de ser valiente y enfrentarme conmigo mismo. No será un proceso rápido porque necesito tiempo pero tengo miedo. Antes me conformaba con pasar un día bueno al mes, un mes bueno al año y un año bueno en la vida. Ahora ya no. Mi madurez ha llegado a los cuarenta años, de forma repentina, casi sin avisar. Pero prometo hacerme hombre sin odios, sin rencores, sin la ambición de los demás. Por lo menos en ese sentido siempre seré un niño.
2 comentarios:
Cangrejito... relájate y disfruta. La vida es cortísima. No vale la pena darle a las cosas tantísimas vueltas.
Aprovecha esa madurez que te ha venido de golpe para quererte, para querer lo que te rodea, para construir ilusiones e intentar darles vida...
Un beso y mucha fuerza
Querido amigo, convivir con la ansiedad no es nada fácil y entiendo que para cualquiera que lo sufra la sensación es muy angustiosa y desesperante. Pero intenta sosegarte como mejor puedas. No quieras controlarlo todo, date el gustazo de confiar en los demás, deja que los demás también controlen. Piensa que esta manía se agrava con la edad jajaja, de mayor puedes ser insoportable con tanto control, es por tú felicidad...
Y no dejes nunca de ser un niño grande. La ambición?...pues para los ambiciosos.
Vale...reconozco que a mí también me cuesta delegar, pero lo intento.
Y desde luego lo haría completamente si de ello dependiera mi salud.
Publicar un comentario