jueves, 23 de julio de 2009

Viendo Televisión

Ayer por la noche medio vi el programa de televisión "Españoles en el mundo", que alguna vez haciendo zapping ya había visto. Tocaba el turno de compatriotas nuestros que vivían en Islandia y, según parece, no estaban muy desencantados con su vida. Todo lo contrario. Reikiavik, su capital, tuvo el año pasado tres días de sol, si tres, y cada una de esos días la gente salió a la calle abandonando todo lo que estaba haciendo para disfrutar un poco de algún rayito que le pudiese tostar. Además, disfrutan bañándose en unas piscinas al aire libre, pero que en invierno mantienen temperaturas superiores a los treinta grados centígrados, y lo hacen mientras nieva sobre ellos. Suena bien. Con esto de la crisis los tres principales bancos islandeses quebraron el año pasado y "papá estado" debe estar pasándolo fatal. El desempleo ha crecido y algunos negocios no les queda otra que cerrar. Vale. Hasta aquí entendido. Pero la gente española que aparecía en el programa hablaba maravillas del modo de vida islandés, aún con sus inviernos y su sol de media noche durante los veranos. Muchos de los entrevistados tenían niños y explicaban los beneficios de la educación en ese país. Educación gratuita, coberturas sociales de verdad y horarios compatibles para ayudar en la causa. A lo mejor no es todo tomar cañas, hablar chillando en los restaurantes, tocar el claxon de manera desaforada al prójimo o amenazar con el asesinato mas violento capaz de imaginar al peatón que ha cruzado por el paso de cebra sin tu consentimiento. Está claro que a los macarras de camiseta ajustada, a la gente mal educada, a los chorizos de barrio, a los chorizos de ayuntamiento, al gobierno sin crisis, al ministro de coberturas sociales inexistentes, si, a todos esos, les gusta el sol.

2 comentarios:

Gemma dijo...

Mr. Crab,

El Dr. dice que ya te puedes vestir y despedirte de tus compañeros de habitación. Voy a que me firme el alta. Me alegro mucho de tu gran mejoría. Ahora intenta que esos macarras no se ceben con tu buena salud mental.
jajajaja

Un beso.

Me gusta seguir tu broma.

Gemma dijo...

Lo de hablar chillando en los Restaurantes y lo del claxon...es algo que me repatea. Y sobretodo cuando hay caravana y pretendes cambiar de carril y no te dejan, no vaya a ser que llegues tú primero...En la carretera se ven muchos comportamientos alucinantes sobre el ser humano, sobre su gilipollez superlativa. En fin que le vamos a hacer! Dios los cría y ellos se juntan.